Cuando alguien empieza a construir, la pregunta por el material de los muros suele resolverse rápido: “de block, como todas”. Y no está mal: el block de concreto es barato, se consigue en cualquier lado y casi cualquier cuadrilla sabe trabajarlo. Pero los muros son la mayor parte de la piel de una casa. De ellos depende cuánto calor entra en la tarde, cómo se comporta la estructura en un sismo, cuánto ruido se cuela desde la calle y qué tan fácil será colgar un mueble o abrir una ventana dentro de diez años.
En esta nota comparamos las tres opciones más comunes en la región —block de concreto, tabique de barro y panel de poliestireno con malla— con dos filtros que en Colima no son opcionales: el calor de casi todo el año y la sismicidad alta. No hay un material ganador en todos los casos; hay combinaciones que funcionan bien y errores que conviene evitar.
Lo que un muro tiene que resolver
Antes de comparar materiales vale la pena tener claro qué le pedimos a un muro. Primero, que cargue: en una casa de muros, son ellos los que reciben el peso de las losas y las fuerzas del sismo. Segundo, que proteja del clima: del sol, de la lluvia de temporal y, cerca de la costa, de la humedad con salitre. Tercero, que aísle del ruido y dé privacidad. Y cuarto, que sea práctico: fácil de construir bien, de instalar tuberías y de reparar.
Ningún material saca diez en todo. Lo que hace la diferencia es elegir el adecuado para cada muro —no todos los muros de una casa trabajan igual— y construirlo bien.
Block de concreto: el más común, con matices
El block hueco de concreto domina la vivienda en el occidente del país por precio, rapidez y disponibilidad. Sus huecos permiten pasar varillas e instalaciones, y su tamaño hace que el muro avance rápido.
Su punto débil es la calidad, que varía mucho entre fabricantes. Las normas de mampostería piden que una pieza hueca usada en muros estructurales tenga una resistencia promedio a compresión de al menos 9 MPa (unos 90 kg/cm²) sobre su área bruta, y que cumpla la norma mexicana NMX-C-404-ONNCCE. Un block hecho con poco cemento, mal vibrado o sin curar puede quedar muy por debajo de eso, y a simple vista no se nota. Por eso conviene comprar a fabricantes que entreguen ficha técnica, o mandar ensayar algunas piezas cuando la obra lo justifica.
En lo térmico, el block hueco tiene un comportamiento intermedio: el aire de las celdas ayuda un poco, pero el concreto conduce bien el calor. Un muro de block al poniente, sin sombra y pintado de color oscuro, acumula calor toda la tarde y lo suelta hacia dentro en la noche, justo cuando quieres dormir.
Tabique de barro: masa, tradición y más mano de obra
El tabique rojo recocido es el material de muchas casas antiguas de Colima, y no por casualidad. Es macizo y pesado: tiene mucha masa térmica, es decir, tarda en calentarse y en enfriarse. En climas con mucha diferencia entre el día y la noche eso ayuda a suavizar la temperatura interior; en el calor húmedo de los valles y la costa, donde las noches también son cálidas, la masa sola no basta y tiene que ir acompañada de sombra y buena ventilación.
Para muros estructurales, las normas piden a las piezas macizas una resistencia promedio de 15 MPa (unos 150 kg/cm²). El tabique artesanal varía mucho de un horno a otro: hay piezas excelentes y otras mal cocidas que se desmoronan con la humedad. Además, al ser más pequeño, el muro lleva más piezas, más mortero y más horas de trabajo que uno de block. A cambio, se puede dejar aparente, envejece bien y es fácil de reparar.
Panel de poliestireno con malla: aislamiento y ligereza
El tercer sistema es un panel de poliestireno expandido con una malla de alambre electrosoldada en ambas caras, que en obra se recubre con mortero aplicado a mano o lanzado. El resultado es un muro delgado, ligero y con un alma aislante que frena mucho el paso del calor. Un estudio de 2023 de la Universidad Nacional de Colombia, sobre vivienda social en clima cálido, encontró que este sistema reduce de forma importante la ganancia de calor y la energía necesaria para enfriar.
Sus ventajas son claras: aísla mejor que el block o el tabique, pesa poco (algo útil en un segundo piso o en una ampliación sobre una losa existente) y se arma rápido. Sus cuidados también: el mortero de ambas caras debe tener el espesor y la calidad que pide el fabricante, porque de él depende la resistencia del muro y la protección de la malla contra la corrosión; se necesita una cuadrilla que conozca el sistema, y las anclas a cimentación y losas tienen que estar bien resueltas. Colgar cargas pesadas exige taquetes adecuados para muros huecos o refuerzos previstos.
El sismo manda: castillos, dalas y espesores
En Colima la decisión no puede ser sólo térmica. La casa típica de muros de block o tabique es de mampostería confinada: los muros se rodean con castillos y dalas de concreto armado que los amarran entre sí y con las losas. Ese confinamiento es lo que evita que un muro se desmorone cuando se agrieta en un sismo fuerte.
Las normas de mampostería que recogen las especificaciones del INIFED piden, entre otras cosas, que en zonas de sismicidad alta el muro tenga al menos 14 centímetros de espesor de mampostería, que el concreto de castillos y dalas tenga una resistencia mínima de 20 MPa (unos 200 kg/cm²) —25 MPa en muros exteriores con ambiente agresivo, como la costa con salitre—, que los estribos de los castillos se cierren a cada 10 centímetros cerca de sus extremos en planta baja, y que toda ventana o puerta de más de 60 centímetros lleve castillos y dalas alrededor. Son detalles que no se ven al final, pero que deciden cómo se porta la casa.
Esto tiene una consecuencia práctica: el muro de 12 centímetros, tan común para ahorrar, se queda corto como muro de carga en nuestra zona. Y si eliges panel, el sistema debe estar respaldado por el diseño estructural del proyecto y por la información técnica del fabricante, no por la costumbre de la cuadrilla.
Cómo hacer que cualquier muro sea más fresco
El material ayuda, pero la orientación y los acabados pesan tanto o más. El manual de vivienda sustentable para clima cálido subhúmedo de Conavi y Sedatu recomienda tres cosas que aplican a cualquiera de los tres sistemas:
1. Proteger del sol los muros que lo reciben de lleno, sobre todo los orientados al poniente, que se calientan en la tarde, con aleros, vegetación, celosías o muros dobles.
2. Colocar el aislante térmico por fuera del muro, no por dentro, en las fachadas más expuestas. Así el calor se detiene antes de entrar a la masa del muro.
3. Usar acabados exteriores claros y reflejantes, y evitar los colores oscuros, que absorben más calor.
En la práctica, una buena combinación para Colima suele ser mampostería confinada bien construida en los muros de carga, con un aislante exterior o un muro doble en las fachadas poniente y sur, aleros generosos y pintura clara. El panel puede ser una buena solución para ampliaciones ligeras, muros de azotea o fachadas muy asoleadas.
Para viviendas nuevas, la NOM-020-ENER-2011 establece límites a la ganancia de calor a través de muros y techos de las casas. Su cálculo depende del lugar, la orientación y la proporción de ventanas, por lo que se revisa caso por caso con el proyecto.
Errores que vemos a menudo
— Comprar el block más barato sin preguntar resistencia ni pedir ficha técnica.
— Pegar con mortero pobre o muy aguado: el mortero también trabaja, y las normas piden uno de buena resistencia para muros estructurales.
— Muros de 12 centímetros como muros de carga en una zona sísmica alta.
— Ventanas grandes sin castillos ni dalas alrededor.
— Muro poniente sin sombra y pintado de color oscuro, y después tratar de resolverlo con aire acondicionado.
— Cerca de la costa, dejar el muro sin aplanado o con un repellado pobre, lo que deja entrar la humedad con salitre a la mampostería y al acero de castillos.
Cómo te ayuda ECA a decidir
El material de los muros no se elige aislado: depende de la estructura, de la orientación del terreno, del presupuesto y del uso que le darás a cada espacio. En ECA hacemos el diseño arquitectónico y el cálculo estructural juntos, así que el muro que proponemos responde al mismo tiempo al calor, al sismo y al costo. Si estás por construir o ampliar en Colima, platiquemos antes de comprar el primer millar de block.
Fuentes
INIFED, Normas y especificaciones para estudios, proyectos, construcción e instalaciones, Volumen 4 Seguridad estructural, Tomo 4 Estructuras de mampostería (2024), secciones 1.1, 1.3 y 3.1 — https://inifech.gob.mx/storage/MarcoJuridico/FEDERAL/Manuales/vExzUzgJhMSqjPKC5NVGCZxOEa8XxH5fYyf9YfGB.pdf
Pérez Gavilán, J. J., Comentarios y ejemplos de las Normas Técnicas Complementarias para el Diseño y Construcción de Estructuras de Mampostería, Instituto para la Seguridad de las Construcciones de la Ciudad de México — https://www.transparencia.cdmx.gob.mx/storage/app/uploads/public/5c3/7d1/af4/5c37d1af4ac13848933250.pdf
Conavi, Sedatu y Grupo Banco Mundial (2021), Manual de vivienda sustentable para clima cálido subhúmedo, apartado Materiales y diseño — https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/646252/Esca_rcega__Campeche.pdf
Secretaría de Economía, Catálogo de normas: NOM-020-ENER-2011, Eficiencia energética en edificaciones. Envolvente de edificios para uso habitacional — https://platiica.economia.gob.mx/normalizacion/nom-020-ener-2011/
Ramírez Mesa, L. J. (2023), Análisis del desempeño térmico en la vivienda social unifamiliar construida con el sistema de panel de poliestireno expandido con malla electrosoldada, Universidad Nacional de Colombia — https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/84576
Sedatu, Cenapred, Infonavit y Conavi (2021), Guía básica para autoconstrucción de vivienda segura — https://www.gob.mx/sedatu/documentos/guia-basica-para-autoconstruccion-de-vivienda-segura