Terminó otro temporal en Colima y, con él, aparecieron las señales de siempre: una mancha que crece en el plafón de la recámara, pintura que se infla junto a la bajada de agua, un charco que tarda días en secarse sobre la losa. Es tentador olvidarse del asunto hasta que vuelva a llover, pero es justo al revés: los meses secos son la mejor ventana para impermeabilizar, y lo que hoy se ve en la azotea es el mejor diagnóstico que vas a tener.
La humedad no es un problema menor ni raro. Según la Encuesta Nacional de Vivienda 2020 del INEGI, la humedad o filtraciones son el problema estructural más reportado en las viviendas del país: aparecen en el 44.2 % de ellas, por encima incluso de las grietas o cuarteaduras. Además de manchar, el agua que entra por la losa puede llegar a la instalación eléctrica y, con los años, oxidar el acero de refuerzo del concreto. En este artículo te explicamos qué tipos de impermeabilizante existen, cómo leer la etiqueta de “años” y qué errores hacen que una impermeabilización falle antes de tiempo.
Primero, lee lo que te dejó el temporal
Antes de comprar una sola cubeta, sube a la azotea en un día seco y revisa con calma. Lo que buscas son pistas de por dónde entra el agua:
1. Zonas donde el agua se encharca. Si una parte de la losa queda con agua uno o dos días después de llover, la pendiente no está funcionando. Ningún impermeabilizante dura mucho bajo agua estancada todo el temporal.
2. Grietas y fisuras en la losa o en los pretiles, sobre todo cerca de las esquinas y de los bordes.
3. Ampollas, partes despegadas o zonas donde el impermeabilizante anterior se ve gastado o deja ver el concreto.
4. Puntos de encuentro: bajadas pluviales, bases de tinacos y antenas, domos, tubos que atraviesan la losa y la unión entre la losa y los muros. Ahí es donde más filtraciones empiezan.
Anota también dónde estaba la mancha por dentro. No siempre coincide con el punto de entrada: el agua puede correr por la losa y aparecer metros más allá. Si hay grietas que atraviesan la losa o que siguen creciendo, eso ya no es tema de impermeabilizante sino de estructura, y conviene que lo revise un ingeniero antes de taparlo.
Los tipos más comunes y para qué sirve cada uno
En el mercado hay muchas marcas, pero los sistemas se agrupan en unas cuantas familias. Cada una tiene su lugar:
— Acrílicos elastoméricos base agua. Son los más usados en vivienda. Se aplican como pintura, con brocha o rodillo, y al secar forman una membrana elástica. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) los describe como los más fáciles de aplicar porque vienen listos para usarse, con una consistencia parecida a la de una pintura vinílica. Se refuerzan con malla en los puntos críticos.
— Membranas asfálticas prefabricadas. Rollos que se adhieren a la losa, normalmente con calor. Forman una capa gruesa y resistente, pero su colocación requiere mano de obra especializada y cuidado en traslapes y remates.
— Membranas líquidas de alto desempeño, como las de poliuretano. Pensadas para azoteas transitables, con mucho uso o con detalles complicados. Son más caras y exigentes en la preparación de la superficie.
— Sistemas cementosos. Se usan sobre todo en cisternas, muros de contención y zonas que estarán en contacto con agua o con tierra, más que en azoteas expuestas al sol.
— Sistemas con aislamiento térmico, como la espuma de poliuretano con un recubrimiento encima. Además de impermeabilizar, reducen el calor que entra por la losa.
Para una casa en Colima con losa de concreto, lo más frecuente es un acrílico elastomérico de buena calidad, bien aplicado y en color blanco. La guía de vivienda sustentable de Conavi para clima cálido subhúmedo recomienda precisamente impermeabilizante blanco en azoteas, porque absorbe menos calor que el rojo o el terracota. En nuestro clima, la impermeabilización también es parte de que la casa se mantenga fresca.
Qué significa que sea “de 3, 5 o 10 años”
Los impermeabilizantes elastoméricos líquidos se clasifican por categorías de durabilidad conforme a la norma mexicana NMX-C-450-ONNCCE-2019, que fija las especificaciones y los métodos de prueba para este tipo de producto. Entre esas pruebas están la absorción de agua, la adherencia en húmedo, la flexibilidad a baja temperatura y el intemperismo acelerado, que somete el material a radiación ultravioleta, calor y lluvia simulada para envejecerlo en el laboratorio.
El número de años no es una promesa automática. En su estudio de impermeabilizantes blancos de categoría 3A publicado en abril de 2023, Profeco analizó 15 productos de 14 marcas y encontró que varios no cumplieron alguna de las pruebas de la norma: unos absorbieron más del 34 % de agua que permite el estándar, otros se desprendieron en la prueba de adherencia en húmedo y algunos se reblandecieron o hicieron ampollas tras el envejecimiento acelerado. También subrayó que la durabilidad depende no sólo del producto, sino del clima del lugar, de la superficie donde se aplica y de la forma en que se aplica.
Dicho de otro modo: un producto de 10 años mal aplicado puede fallar antes que uno de 5 bien colocado. Al elegir, revisa que la cubeta indique la categoría y la norma, la fecha de fabricación o de caducidad y el rendimiento por metro cuadrado. Profeco recomienda preferir productos de fabricación reciente y devolver los que al abrirse tengan grumos, natas o mal olor.
Cómo se aplica bien, paso a paso
La mayoría de las fallas no vienen del material, sino de la preparación. Este es el orden que recomienda Profeco para los acrílicos elastoméricos; en cada paso, sigue además la ficha técnica del producto que compres:
1. Limpieza a fondo. Barrer, retirar polvo, hojas, grasa y restos sueltos del impermeabilizante anterior. Sobre polvo o pintura floja nada se adhiere.
2. Reparar antes de cubrir. Resanar grietas y fisuras con el producto indicado por el fabricante, corregir zonas donde se encharca el agua y revisar que las bajadas pluviales no estén tapadas.
3. Sellador o primario. Una mano del mismo producto diluido, en la proporción que marque la ficha técnica, para que la superficie no absorba la primera capa.
4. Primera capa con malla en los puntos críticos. La malla de refuerzo va embebida en la primera capa, sin pliegues ni arrugas y con traslapes de unos 10 cm, en bajadas de agua, perímetros de domos, bases de antenas y uniones con muros.
5. Segunda capa cruzada. Ya seca la primera, se aplica la segunda en sentido transversal para cubrir los poros y fallas que hayan quedado.
El clima importa el día de la aplicación. Profeco recomienda no aplicar cuando el día esté muy caluroso, frío, húmedo o lluvioso, y evitar las superficies muy calientes, porque el material puede hacer burbujas. En Colima eso significa trabajar en temporada seca y a primeras horas de la mañana o por la tarde, no a mediodía con la losa ardiendo.
Los errores que más vemos repetirse
— Impermeabilizar encima de lo viejo sin revisar. Si la capa anterior está despegada o ampollada, la nueva se va con ella.
— Usar el impermeabilizante para tapar un problema de pendiente. Si el agua se queda estancada, la solución es corregir el relleno o el entortado para que escurra hacia la bajada.
— Ahorrar producto. Estirar la cubeta para cubrir más metros deja una película delgada que se gasta antes. El rendimiento indicado por el fabricante está calculado para el espesor que da la durabilidad prometida.
— Olvidar los remates. La unión entre la losa y el pretil, los chaflanes y los pasos de tubería son el origen de muchas filtraciones; requieren malla y más cuidado que el resto de la superficie.
— Aplicar con prisa justo antes del temporal, con la losa húmeda por las primeras lluvias. Es la forma más rápida de que el material no se adhiera.
— No darle mantenimiento. Barrer la azotea, destapar coladeras y revisar cada año los puntos críticos alarga mucho la vida del sistema. Profeco sugiere guardar el sobrante bien tapado y a la sombra para hacer pequeños retoques en esas zonas.
Cuándo conviene llamar a un profesional
Una azotea pequeña, sin grietas y con buena pendiente se puede impermeabilizar siguiendo bien las instrucciones del fabricante. Conviene que lo revise un profesional cuando hay filtraciones que regresan aunque se haya impermeabilizado, grietas que atraviesan la losa, encharcamientos extensos, una azotea transitable o con instalaciones encima, o cuando la humedad ya dañó el acabado interior o la instalación eléctrica.
En ECA hacemos reparaciones de daños estructurales, impermeabilización e instalaciones, además de mantenimiento preventivo y correctivo. Si tu casa te dejó dudas en este temporal, podemos revisar la azotea contigo, identificar de dónde viene el agua y proponerte una solución completa antes de que vuelvan las lluvias.
Fuentes
Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Revista del Consumidor, abril de 2023, Estudio de calidad: impermeabilizantes categoría 3A blancos — https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/815265/ESTUDIO_CALIDAD_IMPERMEABILIZANTES_3A_BLANCOS.pdf
INEGI (2021), Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020, principales resultados, comunicado de prensa 493/21 — https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/envi/ENVI2020.pdf
Conavi, Sedatu y Grupo Banco Mundial (2021), Manual de vivienda sustentable para clima cálido subhúmedo — https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/646252/Esca_rcega__Campeche.pdf