En Colima los temblores no son noticia rara: son parte del paisaje, como el volcán o el calor de mayo. Por eso mucha gente se acostumbra a ellos y deja de preguntarse algo básico al construir: ¿mi casa está hecha para aguantar uno fuerte? La respuesta casi nunca depende de lo cara que sea la casa ni de lo bonitos que sean los acabados. Depende de decisiones que quedan escondidas dentro de los muros, en la cimentación y en los planos.
En este artículo te explicamos, sin tecnicismos, qué hace que una vivienda resista un sismo, qué errores se repiten en la autoconstrucción y qué conviene revisar antes de colar el primer cimiento o de comprar una casa ya hecha.
Por qué en Colima hay que tomarlo en serio
Colima está frente a la zona donde las placas de Cocos y Rivera se meten por debajo de la placa de Norteamérica. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), en su estudio de regiones sismogenéticas de México, ubica a las regiones de subducción del Pacífico entre las de mayor peligro sísmico del país.
La historia lo confirma. Un estudio sobre efectos de sitio en la capital del estado recuerda que la ciudad ha sido afectada en repetidas ocasiones por grandes sismos, como los de 1932, 1941, 1973, 1995 y 2003. El último que muchos recuerdan es el del 21 de enero de 2003, con epicentro frente a la costa de Tecomán. Según un artículo publicado en la Revista de Ingeniería Sísmica, en un censo de 140,572 viviendas resultaron afectadas 25,353; de las que tuvieron daño estructural, poco más de la mitad necesitó reparaciones mayores y alrededor de 15 % colapsó.
El mismo artículo apunta a una causa que se repite: viviendas construidas sin criterios de ingeniería, sobre todo sin elementos de confinamiento en muros, puertas y ventanas. Dicho de otra forma, buena parte del daño no se debió a la fuerza del sismo, sino a cómo estaban hechas las casas.
El suelo: lo primero que se revisa y lo último que se ve
Antes de hablar de muros, hay que hablar del terreno. Un sismo sacude el suelo y el suelo sacude la casa; si el terreno amplifica el movimiento o pierde firmeza, la estructura lo resiente aunque esté bien construida.
La ciudad de Colima está asentada sobre depósitos volcánicos, con cañones y valles formados por avalanchas y lahares del volcán. Eso significa que dos terrenos a pocas cuadras pueden comportarse distinto durante un sismo. En la costa el reto es otro: tras el sismo de 2003, un equipo de reconocimiento encabezado por investigadores de Estados Unidos y México documentó deslizamientos y licuación de suelos en Colima, Jalisco y Michoacán, y observó que los sitios donde se había mejorado el terreno no tuvieron daños.
En la práctica, esto se traduce en dos consejos:
1. Si vas a construir más de un nivel, sobre relleno, cerca de una barranca o en zonas arenosas de la costa, pide un estudio de mecánica de suelos. Es lo que permite elegir el tipo y la profundidad de la cimentación con datos y no a ojo.
2. No construyas sobre rellenos sueltos ni cascajo sin compactar. Lo que se ahorra en el terreno suele pagarse después en grietas y asentamientos.
Una cimentación que trabaje como una sola pieza
Durante un sismo, la casa se mueve de un lado a otro como un bloque. Para que eso pase sin que se separe, la cimentación tiene que estar ligada: zapatas corridas o aisladas unidas con contratrabes o cadenas de cimentación, de modo que todos los muros arranquen de una base continua. Una casa con cimientos sueltos, cada muro por su lado, se desarma más fácil.
También importa que los castillos nazcan desde la cimentación, con su acero anclado en ella, y no que empiecen a medio muro. Es un detalle que no se ve cuando la casa está terminada, pero es de los que más cuentan.
Muros confinados: castillos y dalas bien puestos
La gran mayoría de las casas en Colima se construyen con muros de block o tabique. Ese sistema funciona muy bien en sismo siempre que los muros estén confinados, es decir, rodeados por elementos de concreto armado: castillos en vertical y dalas o cadenas en horizontal. Cuando el muro se agrieta, ese marco lo mantiene unido y evita que se desplome.
Las Normas Técnicas Complementarias de mampostería de la Ciudad de México, que se usan como referencia en buena parte del país, piden castillos por lo menos en los extremos de cada muro y donde se cruza con otro muro, y castillos intermedios a una separación no mayor que 1.5 veces la altura del muro ni mayor de 4 metros. También piden dalas en todo borde horizontal del muro y dalas intermedias a no más de 3 metros, y que castillos y dalas tengan al menos el mismo espesor que el muro.
Tres errores frecuentes en obra:
— Castillos hechos con armado prefabricado muy delgado o colados después del muro sin buena liga. El castillo y el muro deben trabajar juntos.
— Concreto de castillos con exceso de agua para que “corra” mejor. Se cuela más fácil, pero queda más débil y con huecos.
— Muros que llegan a la losa sin dala de cerramiento. La losa necesita un apoyo continuo que amarre la parte superior de todos los muros.
Ventanas, puertas y la forma de la casa
Cada hueco en un muro le quita resistencia. Por eso la norma de mampostería pide refuerzo con las mismas características que castillos y dalas alrededor de las aberturas que superan ciertas medidas, y en las aberturas que van del piso al techo. En la práctica, una ventana grande sin castillos a los lados ni cerramiento abajo y arriba es un punto débil.
Hay un caso típico: la fachada. Para tener cochera, local o ventanales hacia la calle, muchas casas dejan el frente casi sin muros, mientras los muros laterales son largos y llenos. El problema es que una casa con muy pocos muros en una dirección y muchos en la otra resiste bien hacia un lado y mal hacia el otro, y el sismo la empuja en todas direcciones. La solución no es renunciar a la fachada abierta, sino diseñarla con marcos de concreto o muros bien ubicados que compensen.
La forma también importa. Una planta compacta y simétrica, con muros repartidos en ambas direcciones, se porta mejor que una en L muy alargada o con volados grandes sin apoyo. Tampoco conviene un primer piso abierto con todos los muros arriba: es lo que los ingenieros llaman planta baja débil, porque concentra el daño justo en el nivel que sostiene a todos los demás.
Ampliaciones y casas ya construidas
Muchas casas en Colima crecen por etapas: primero un piso, años después otro. Antes de subir, alguien con preparación técnica debe revisar si la cimentación y los muros de abajo pueden cargar el nuevo nivel y si tienen castillos y dalas. Un segundo piso sobre muros sin confinar multiplica el riesgo de la casa entera.
Si vas a comprar una casa usada, vale la pena pedir los planos estructurales y revisar señales visibles: grietas diagonales en muros, grietas en las uniones de castillos y dalas, o losas que se ven deformadas. No toda grieta es grave, pero las diagonales en muros de carga merecen que las vea un especialista.
Diseñar para el sismo desde el proyecto, con ECA
La seguridad sísmica casi no se nota en el presupuesto si se resuelve en el proyecto, y sale muy cara si se intenta corregir con la casa terminada. Por eso en ECA trabajamos juntos el diseño arquitectónico y el estructural: la ubicación de muros, ventanas y volados se decide pensando también en cómo se moverá la casa en un sismo. Elaboramos memorias de cálculo estructural conforme a la normativa mexicana vigente, planos de cimentación y entrepisos, y supervisión de obra para que lo que está en el papel sea lo que queda dentro de los muros. Si estás por construir, ampliar o revisar una casa en Colima, con gusto platicamos tu proyecto.
Fuentes
Cenapred (2018), Regiones sismogenéticas de México, informe final — https://www1.cenapred.unam.mx/DIR_INVESTIGACION/Fraccion_XLI/RS/2018_DI_RS_Informe_Final_Regiones_Sismogeneticas.pdf
Ruiz García, J. (2009), Evaluación de la fragilidad basada en distorsión lateral para muros de mampostería confinada, Revista de Ingeniería Sísmica núm. 80 — https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=61812113004
Rodríguez Lozoya, H. E. y otros, Comparación de los espectros de sitio específico obtenidos a partir de sismos reales y aplicando la normativa MOC-CFE 2008 para la ciudad de Colima, Revista Internacional de Desastres Naturales, Accidentes e Infraestructura Civil, vol. 15(1) — https://www.scipedia.com/wd/images/f/f1/Draft_Content_757038943Rodriguez-Lozoya_et_al.pdf
Wartman, J. y otros (2005), Geotechnical aspects of the January 2003 Tecomán, Mexico, earthquake, Earthquake Spectra 21(2) — https://pubs.usgs.gov/publication/70029265
Pérez Gavilán, J. J., Comentarios y ejemplos de las Normas Técnicas Complementarias para el Diseño y Construcción de Estructuras de Mampostería, Instituto para la Seguridad de las Construcciones de la Ciudad de México — https://www.transparencia.cdmx.gob.mx/storage/app/uploads/public/5c3/7d1/af4/5c37d1af4ac13848933250.pdf