Construcción · 7 min de lectura

Ampliar tu casa hacia arriba: qué revisar antes de construir un segundo piso

Por Equipo ECA
Ampliar tu casa hacia arriba: qué revisar antes de construir un segundo piso

La familia creció, el terreno ya no da para más y la azotea está ahí, libre. Subir un piso parece lo más lógico: no hay que comprar otro lote, no te mudas y la casa gana valor. Muchas casas en Colima han crecido así, cuarto por cuarto. El problema es que la planta baja que hoy pisas se diseñó, en la mayoría de los casos, para cargar una azotea y nada más. Ponerle encima recámaras, un baño, muros y un tinaco más alto cambia por completo lo que la estructura tiene que aguantar.

Antes de comprar el primer bulto de cemento, conviene responder unas cuantas preguntas. Aquí te contamos cuáles son y por qué importan.

La pregunta de fondo: ¿tu casa se pensó para crecer?

Hay casas que nacieron con un segundo nivel en mente: el proyecto estructural ya consideraba la carga de otra planta, la cimentación se dimensionó para ella y los castillos se dejaron con varillas de espera para continuar. Si tienes los planos y la memoria de cálculo original y dicen eso, vas con ventaja. Aun así, alguien tiene que comprobar que la obra se construyó como decían los planos.

Lo más común, sin embargo, es lo contrario: una casa de un piso, construida hace años, sin planos estructurales o con planos que nadie encuentra. En ese caso no se puede suponer nada. Hay que averiguar cómo está hecha la casa antes de decidir cuánto puede crecer, y si necesita refuerzo para hacerlo.

Lo que pesa un segundo piso

Una azotea y un entrepiso no se diseñan para lo mismo. Las Normas Técnicas Complementarias de la Ciudad de México, que en la práctica se usan como referencia técnica en buena parte del país, piden diseñar una azotea plana para una carga viva máxima de 100 kg/m², mientras que un piso de casa habitación debe diseñarse para 190 kg/m². Es casi el doble, y eso es sólo la carga de personas y muebles.

A eso se suma el peso propio de lo nuevo: la losa del segundo nivel, los muros, los pisos, los acabados, la escalera, los baños. En una casa de mampostería y losa de concreto, ese peso muerto suele ser mucho mayor que la carga viva. La misma norma aclara que las cargas de azotea no incluyen tinacos ni equipos pesados, que deben considerarse aparte; si el tinaco va a subir un nivel, también hay que contarlo.

Y hay un detalle que se olvida con frecuencia: durante la obra, la losa existente carga materiales almacenados, cimbra, concreto fresco y trabajadores. La norma pide considerar al menos 150 kg/m² por este concepto, más una carga concentrada. Muchas losas que se agrietan en una ampliación lo hacen durante la construcción, no después.

La norma también dice algo que conviene leer dos veces: el propietario es responsable de los daños que cause una remodelación o un cambio de uso cuando produce cargas mayores que las del diseño aprobado. Dicho de otro modo, si la casa no aguanta, la responsabilidad no es del albañil.

Corte esquemático: la carga del nuevo nivel baja por muros y castillos hasta la cimentación. Cada eslabón de ese camino se revisa.
Corte esquemático: la carga del nuevo nivel baja por muros y castillos hasta la cimentación. Cada eslabón de ese camino se revisa.

La cimentación y el suelo

Todo lo que pongas arriba termina en el suelo. Si la casa se cimentó con zapatas corridas angostas pensadas para un solo nivel, puede que no tengan el ancho ni el armado para repartir el peso de dos. En ese caso, el riesgo no es sólo que algo se rompa: son asentamientos desiguales que abren grietas en muros y desnivelan pisos.

Para saberlo hay que ver la cimentación. Lo usual es abrir una o dos calas junto a los muros para medir el ancho, la profundidad y el material de la zapata, y revisar en qué tipo de suelo está apoyada. En zonas con rellenos, arcillas que cambian de volumen con la lluvia o terrenos en pendiente, conviene además un estudio de mecánica de suelos. Con esa información el ingeniero calcula si la cimentación basta o si hay que ampliarla, que es una obra más delicada que hacerla bien desde el principio, pero posible.

Muros, castillos y columnas: el camino de la carga

En una casa de muros de carga, el peso del segundo piso baja por los muros de la planta baja. Por eso el nuevo nivel no puede tener muros en cualquier lugar: lo ideal es que los muros de arriba caigan sobre los de abajo, y que los castillos continúen en la misma posición, bien anclados a los existentes. Un muro de arriba que se apoya a la mitad de una losa, sin nada debajo, es una de las causas más comunes de losas que se flexionan y se agrietan.

Colima está en una de las zonas de mayor peligro sísmico del país, y aquí el segundo piso pesa doble: además de cargar hacia abajo, en un sismo empuja de lado a la planta baja. Los muros de abajo, que antes sólo resistían el movimiento de una azotea, ahora tienen que resistir el de toda una planta más. Por eso la revisión no se limita a ver si la losa aguanta el peso; hay que revisar si la planta baja tiene suficientes muros bien confinados, con dalas y castillos, en las dos direcciones. Si la casa tiene una fachada casi toda de ventanas o una cochera abierta, ese lado suele ser el punto débil.

Escalera, instalaciones y agua

Un segundo piso necesita una forma de llegar. La escalera ocupa espacio en la planta baja y, si es de concreto, apoya cargas concentradas que también se revisan. Abrir el hueco en una losa existente implica cortar acero de refuerzo, y eso se hace con un diseño, no a ojo.

Las instalaciones también suben. Hay que prever por dónde bajan los desagües de los baños nuevos sin atravesar vigas, si la acometida eléctrica soporta la carga adicional (aires acondicionados incluidos, que en Colima casi siempre llegan) y si el tinaco, ya más alto, da presión suficiente o hará falta una bomba. Resolverlo en el proyecto cuesta poco; resolverlo con la obra terminada significa romper.

Una ampliación también necesita licencia

Construir hacia arriba requiere licencia de construcción, igual que una casa nueva. Como referencia, el Reglamento de Desarrollo Urbano y Seguridad Estructural de Villa de Álvarez pide, para una ampliación, la constancia de alineamiento y número oficial, el proyecto arquitectónico y estructural con su memoria de cálculo firmados por el Director Responsable de Obra y el corresponsable, y la licencia o los planos registrados de lo que ya existe. El mismo reglamento aclara que sus reglas de seguridad estructural se aplican tanto a obras nuevas como a ampliaciones. Los requisitos exactos dependen de cada municipio, así que vale la pena confirmarlos con la dirección de desarrollo urbano que te corresponda.

Si la planta baja nunca se registró, es probable que primero haya que regularizarla. Es un paso más, pero evita problemas al vender, heredar o pedir un crédito con la casa como garantía.

Señales de alerta antes de empezar

Antes de cotizar el segundo piso, date una vuelta por tu casa con ojo crítico. Estas señales no siempre significan un problema grave, pero sí que alguien con experiencia debe revisarlas antes de agregar peso:

1. Grietas diagonales en muros, sobre todo las que salen de las esquinas de puertas y ventanas.

2. Una losa que se ve pandeada al centro o que tiene grietas por abajo.

3. Puertas que se atoran o pisos desnivelados, que pueden indicar asentamientos.

4. Manchas de humedad o acero oxidado visible en losas y castillos.

5. Muros sin castillos en las esquinas o en los extremos, o castillos que no llegan hasta la losa.

6. Ampliaciones anteriores hechas sin proyecto, como un cuarto o una cochera pegados a la casa original.

Si encuentras alguna, no significa que no puedas crecer. Significa que la ampliación probablemente necesite un refuerzo previo, y que conviene saberlo antes de presupuestar.

Cómo te ayudamos en ECA

En ECA hacemos diseño arquitectónico, cálculo estructural y supervisión de obra, así que podemos acompañarte en todo el proceso: revisar cómo está construida tu casa, decirte con números qué puede cargar y qué necesitaría para crecer, diseñar el segundo nivel para que funcione con lo que ya tienes y preparar la documentación para la licencia. Si estás pensando en subir un piso, la mejor inversión es hacer esa revisión antes de empezar. Escríbenos y lo platicamos.

Fuentes

Gobierno de la Ciudad de México, Norma Técnica Complementaria sobre Criterios y Acciones para el Diseño Estructural de las Edificaciones, Gaceta Oficial del 6 de noviembre de 2023, secciones 6.1.3, 6.1.4 y tabla 6.1.2.2 (copia del IPN) — https://uteycv.esiaz.ipn.mx/comunidad/estructuras/comunicados/NTC%2006.nov.2023_edificacion.pdf

Reglamento de Desarrollo Urbano y Seguridad Estructural del Municipio de Villa de Álvarez, artículos 45 y 321 — https://villadealvarez.gob.mx/transparencia/wp-content/uploads/2023/07/REGLAMENTO-DE-DESARROLLO-URBANO-Y-SEGURIDAD-ESTRUCTURAL-VILLA-DE-ALVAREZ.pdf

Pérez Gavilán, J. J., Comentarios y ejemplos de las Normas Técnicas Complementarias para el Diseño y Construcción de Estructuras de Mampostería, Instituto para la Seguridad de las Construcciones de la Ciudad de México — https://www.transparencia.cdmx.gob.mx/storage/app/uploads/public/5c3/7d1/af4/5c37d1af4ac13848933250.pdf

Sedatu, Cenapred, Infonavit y Conavi (2021), Guía básica para autoconstrucción de vivienda segura — https://www.gob.mx/sedatu/documentos/guia-basica-para-autoconstruccion-de-vivienda-segura

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