Construcción · 6 min de lectura

Cimentaciones: zapatas, losa y por qué el tipo de suelo manda

Por Equipo ECA
Cimentaciones: zapatas, losa y por qué el tipo de suelo manda

Cuando se habla de construir una casa, casi todas las conversaciones giran alrededor de lo que se ve: la fachada, la cocina, los acabados. La cimentación, en cambio, queda enterrada y pocas veces se menciona. Sin embargo es la parte que recibe todo el peso de la vivienda y lo reparte al terreno, y es la única que no se puede corregir con facilidad cuando la obra ya está terminada.

Por eso conviene entender, aunque sea a grandes rasgos, qué tipos de cimentación existen, de qué depende la elección y por qué en Colima el suelo merece una atención especial.

Qué hace una cimentación

Una cimentación tiene dos trabajos. El primero es transmitir al suelo las cargas de la casa (muros, losas, muebles, personas) sin que el terreno se rompa. El segundo es evitar que la construcción se hunda de forma despareja: un asentamiento uniforme casi no se nota, pero uno diferencial, en el que una esquina baja más que otra, agrieta muros, descuadra puertas y rompe pisos.

Durante un sismo se suma una tercera exigencia: que el conjunto se comporte como una sola pieza y que el suelo bajo ella no pierda su capacidad de sostener.

Zapatas aisladas y zapatas corridas

La zapata es un ensanchamiento de concreto reforzado en la base de una columna o de un muro, que reparte la carga en una superficie mayor. Cuando sostiene una sola columna se llama aislada; cuando corre bajo un muro completo, corrida. Suelen unirse entre sí con trabes de liga o contratrabes para que no se muevan de forma independiente.

Es la solución más común en vivienda: es sencilla de construir, usa pocos materiales y funciona bien cuando el suelo es firme y uniforme. De hecho, un reporte de reconocimiento geotécnico tras el sismo de Tecomán de 2003 señala que lo habitual en Colima es apoyar columnas y muros de carga en zapatas aisladas y corridas.

Losa de cimentación

La losa de cimentación es una placa de concreto armado que ocupa toda o gran parte de la planta de la casa y reparte la carga en un área mucho mayor. Se considera cuando el suelo es más blando o compresible, cuando las zapatas quedarían tan juntas que casi se tocarían, o cuando se busca que toda la base se mueva de forma pareja.

No es automáticamente mejor ni más cara: depende del terreno y de la estructura. En un suelo firme puede ser un gasto innecesario; en uno blando puede ser justo lo que evita problemas. Esa decisión no se toma por costumbre ni por lo que hizo el vecino, sino con datos del terreno.

Zapata aislada, zapata corrida y losa de cimentación: la elección depende de la capacidad del suelo y de las cargas.
Zapata aislada, zapata corrida y losa de cimentación: la elección depende de la capacidad del suelo y de las cargas.

Cimentaciones profundas y mejoramiento del suelo

Cuando el suelo superficial no alcanza, existen otras opciones: pilotes o pilas que llegan hasta un estrato más resistente, o el mejoramiento del terreno (por ejemplo, reemplazar o compactar el material débil) para que una cimentación superficial pueda trabajar bien. Son soluciones que requieren diseño especializado y que sólo se justifican cuando el estudio del suelo lo indica.

Por qué el suelo manda

El suelo no es igual en todas partes, ni siquiera dentro de una misma colonia. Puede ser grava y arena compactas, arcillas que cambian de volumen con la humedad, rellenos sin compactar o depósitos de arena suelta con agua cerca de la superficie. Cada uno se comporta distinto bajo el peso de una casa y durante un temblor.

En Colima esto no es un detalle académico. El estudio de los efectos geotécnicos del sismo de Tecomán de enero de 2003 (magnitud 7.6) documenta que las fallas del terreno fueron el fenómeno más relevante, con deslizamientos y licuefacción como los más frecuentes, y que afectaron edificios, carreteras y canales en Colima y estados vecinos. La licuefacción ocurre cuando una arena suelta y saturada de agua pierde temporalmente su resistencia por la vibración y se comporta casi como un líquido.

El reconocimiento de campo del mismo sismo reporta daños por licuefacción y fallas de cimentaciones superficiales en viviendas de Villa de Álvarez, en terrenos de relleno, además de efectos en la ciudad de Colima y en Manzanillo. Los sitios donde se había mejorado el suelo se comportaron bien. La lección no es que las zapatas sean malas, sino que una cimentación correcta para un terreno puede ser insuficiente para otro, y que la diferencia se descubre estudiando el suelo, no adivinándolo.

El estudio de mecánica de suelos

El estudio de mecánica de suelos consiste en explorar el terreno con sondeos o pozos a cielo abierto, tomar muestras, ensayarlas en laboratorio y entregar un informe con la capacidad de carga del suelo, los asentamientos esperados, el nivel del agua y las recomendaciones de cimentación. Su alcance depende de la magnitud de las cargas que la estructura le transmitirá al terreno.

Es común escuchar que en una casa pequeña no hace falta. Nuestra recomendación es que la decisión sobre el tipo de cimentación se base en un estudio del terreno, sobre todo en zona sísmica alta. El estudio suele ser una fracción pequeña del total de la obra; corregir una cimentación mal elegida es mucho más caro. Para saber qué exige la autoridad en tu predio, consulta el Reglamento de Construcción del municipio y a la dirección de obras públicas o desarrollo urbano correspondiente.

Señales de que el suelo puede dar problemas

Hay indicios que conviene comentar con quien proyecta antes de comprar o construir:

1. Terreno ganado a un arroyo, canal o laguna, o con rellenos recientes.

2. Casas vecinas con grietas diagonales, pisos hundidos o puertas que no cierran.

3. Agua cerca de la superficie en época de lluvias, o suelo que se agrieta en seco y se vuelve lodo en temporal.

4. Terreno en pendiente, cerca de barrancas o de cortes recientes.

Ninguna de estas señales prueba nada por sí sola, pero todas son razones para estudiar el suelo con más cuidado.

Qué preguntarle a quien proyecta tu casa

— ¿Se hizo estudio de mecánica de suelos? ¿Puedo ver el informe?

— ¿Qué tipo de cimentación se eligió y por qué esa y no otra?

— ¿Qué capacidad de carga del suelo se usó en el cálculo y quién firma la memoria?

— ¿Qué pasa con el agua de lluvia alrededor de la casa? Un buen drenaje también protege la cimentación.

— ¿Cómo se va a supervisar el armado y el colado antes de tapar? Una cimentación se revisa antes de cubrirse, no después.

Cómo te puede ayudar ECA

En ECA somos un despacho de arquitectura, ingeniería estructural y construcción en Colima. Podemos ayudarte a definir qué estudios necesita tu terreno, coordinar el estudio de mecánica de suelos con un laboratorio especializado, elaborar el proyecto y los planos de cimentación con su memoria de cálculo, y supervisar que lo que se dibujó sea lo que se construye. Si tienes un terreno en mente, platícanos antes de comprarlo o de empezar a excavar.

Fuentes

Wartman, J., Rodriguez-Marek, A., Macari, E. J. et al. — Geotechnical aspects of the January 2003 Tecomán, Mexico, earthquake. Earthquake Spectra, vol. 21, núm. 2, 2005 — https://pubs.usgs.gov/publication/70029265

GEER Association — Tecomán 2003 earthquake: Soil Liquefaction (reporte de reconocimiento) — https://geerassociation.org/components/com_geer_reports/geerfiles/Tecoman_2003/c-liq.html

INIFECH — Manual sobre estudios de mecánica de suelos (el alcance depende de las cargas) — https://inifech.gob.mx/storage/MarcoJuridico/FEDERAL/Manuales/g1d2yuBrTreSgyxNJLnZLi8OHHi9VfDVFfdU81fS.pdf

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